Flynn Rider

15. Escribe un retelling de una historia de Disney en clave de terror.

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Han pasado dieciocho años desde la desaparición de la princesa Rapunzel, la malvada bruja Gothel la tomó cautiva en lo más alto de la torre, ubicada en las profundidades del bosque. Como recordarán, la joven de extenso cabello mágico vivía aislada del mundo exterior, con la única tarea de mantener joven a su “madre”.

                Un día, Flynn Rider y los hermanos Stabbington son perseguidos en el bosque por la guardia real del reino del Sol, los pillos habían robado la corona de la princesa. Acorralados en un acantilado, Flynn convence a los hermanos de ayudarlo a trepar el acantilado para luego, traicionarlos y abandonarlos a su suerte. Con la guardia acechando, nuestro protagonista tira a un jinete de su caballo e intenta huir en él, con la mala fortuna de tratarse del caballo más leal del reino. Huyendo del corcel, se resguarda en una cueva que lo llevaría finalmente a la torre de la princesa.

                Flynn escalo la gran torre y entro por la ventana de la misma, sorprendido al ver una hermosa joven rubia de extensa cabella, no pudo evitar el golpe directo en su cabeza que la bella Rapunzel acababa de propinarle.

                La historia transcurre como nos la habían contado, pero toda historia tiene distintos finales o argumentos y este, no será la excepción. Para Flynn, encontrarse con una hermosa princesa como lo era Rapunzel podría lograr el típico objetivo de un cuento de hadas, rescatar a la princesa, esta se enamora del chico y viven felices por siempre, Tal como ocurrió con Aladino y la princesa Jazmín. Pero este cuento no tendrá un final feliz, lo prometo.

                En cuanto despertó, se encontró atado a una silla, todo su cuerpo se encontraba rodeado de cabello, hasta el cuello. Observando de lado a lado, el ladrón no daba con el paradero de su captora, cuando esta última decidió presentarse ante él, sus ojos se iluminaron y su boca no pudo pronunciar palabra por un instante, la bella dama deleitaba sus ojos con su extraordinaria belleza. Al verla, delicada y temerosa, se veía tan indefensa sujetando una sartén con ambas manos, logrando despertar en su interior un deseo de conquistarla. Quien fuera la mujer, deseaba amarla y ser amado.

                ¿Quién eres? Preguntó la joven. Tan pronto volvió en sí, intentó hacer uso de sus encantos para así, cautivar a la damisela, indiferente al coqueteo, la joven repitió la pregunta que hizo momentos atrás ¿Quién eres? Flynn respondió con la historia de su huida, en medio de su relato recordó la bolsa con la tiara, la había perdido y ese pensamiento lo separó nuevamente de la realidad, aún no era consciente de la situación en la que se encontraba actualmente.

             No deberías preocuparte por ese objeto, dijo la joven mientras situaba su rostro a escasos centímetros de su rehén. No estoy aquí para jugar, respondió el ladrón. ¡No estoy Jugando! Vas a decirme lo que deseo o te vas a arrepentir. La expresión amenazante en su rostro era tan tierna como la de un bebé haciendo pucheros. No ser tomada con seriedad hizo reaccionar a la joven con violencia, lanzando un fuerte golpe de la sartén sobre la cien de Flynn.

                Al despertar, se encontraba atado de igual manera, sujeto a una silla de madera con los dorados cabellos de la bella mujer, empezaba a sentir como se cortaba su circulación, debía hallar la forma de fugarse y llevarse el botín consigo. Oye ¿Por qué no me liberas, me entregas mi bolsa y continuo mi camino? Guardaré tu secreto y no volverás a saber de mí, lo prometo; Propuso observando a su alrededor. Pero la chica, con paso galante, se contoneaba de lado a lado luciendo un vestido rojo que resaltaba su figura. No puedo dejar que te marches de aquí, no después de haberme encontrado, dijo con tono desafiante.

                La habitación estaba bastante oscura, Flynn tenía poca visibilidad, solo podía ver una pequeña mesa con algunos artículos y… ¿Una cabra?, ¿para qué querría la chica una cabra? O sea, ¿una cabra al interior de una torre con solo una ventana? Ni siquiera hay una puerta ¡está loca! Pensaba en voz alta. La joven se acercaba a él con indiferencia. El hombre atado, intentaba ganar tiempo para huir, pero cada intento de cortejo había fallado, ella no tenía el menor interés en el estúpido hombre, ¿Qué más podría hacer?

                ¿Quién más sabe de este lugar? Habla ahora o te arrepentirás. Sentencio. El ladrón solo repetía una y otra vez su relato sobre su llegada a aquel lugar, la mujer no estaba dispuesta a aceptar esa excusa. Mientras ella continuaba su interrogatorio, lavaba los pies de Flynn con dedicación. Confuso, el joven insistía en ser liberado.

                Ante la negativa de hablar por parte del ladrón, la mujer inicio su plan, tomó a la cabra de la cuerda que rodeaba su cuello y se dirigió con ella hacía Flynn que, parecía entender el por qué de su baño de pies. Con una sonrisa macabra, la mujer posicionó al animal justo bajo la plata de los pies del hombre, éste intento liberar sus extremidades sin suerte.

                El primer lametón desató una carcajada tan fuerte que retumbó el bosque entero. La segunda, lograba una risa infinita en el rostro de Flynn que pedía piedad, la perversa mujer disfrutaba cada momento, recordándole al muchacho la aspereza de la lengua de una cabra y, lo que sucedería tiempo después, si no hablaba.

                Un par de días después, con la chica ausente, el silencio era absoluto, interrumpido solo por el gruñido del animal y las gotas de sangre chocando contra el suelo. Flynn despertó sorpresivamente, habían pasado varias horas desde que perdió la conciencia y la maligna joven se aburrió de torturarlo. Un camaleón introdujo su extensa lengua en el oído del recluso, era molesto. El reptil llevaba una nota consigo, dirigida al débil muchacho, “Ayúdame”, decía.

                Aturdido, pensaba que era una treta de Rapunzel, la mujer parecía disfrutar de su dolor. Aun así ¿A quién iba a ayudar? Estaba atado y de liberarse no podría caminar, no con sus pies tan lastimados. Antes de que pudiera responder, el pequeño reptil había cortado el cabello que lo ataba. Al caer lanzo un rugido ahogado, debía guardar silencio y analizar la situación, el reptil señalo en dirección al largo cabello que estaba por todo el lugar. Cuando se decidió a seguirlo, se percato del color de sus ataduras, las recordaba rubias y ahora eran marrón.

                Con dificultad y de rodillas, siguió la larga cabellera hasta que esta se escondió debajo del suelo. Con un vistazo rápido coincidió en que se trataba de un pequeño compartimiento, pero ¿A dónde llevaría? Era obvio quien se encontraba debajo de esa entrada. No estaba dispuesto a caer en una nueva trampa de su raptora. Cuando logró incorporarse con sus pies y listo para marcharse de aquel terrible lugar, una voz proveniente del suelo lo atrajo.

                ¡Ayúdame! Tu mochila esta aquí, encerrada conmigo; oyó decir a una voz debajo de sus pies. ¡La tiara! Aún a necesitaba, obtendría una gran cantidad de dinero por ella. Luego de meditar por largo rato, decidió abrir el cerrojo que aprisionaba a la chica, pero antes tomaría medidas de seguridad.

                Luego de retirar el pasador, El joven valiente dio dos pasos hacia atrás levantando con firmeza la sartén que tanto efecto causo en él. Pero nada ocurría, el camaleón que posaba sobre los hombros de Flynn, lo abofeteo para que abriera el compartimiento. Una chica con rastros de maltrato, se hallaba oculta en un pequeño agujero en el suelo, la joven de cabello marrón, idéntica a la rubia, era tan hermosa como mil estrellas en el cielo.

                Se movía torpemente, debido al encierro, sus extremidades se encontraban encalambradas, observaba de un lado a otro mientras, el ladrón alucinaba con su belleza, casi tenía brillo propio. De vuelta a la realidad, se aferró a la cacerola que tenía entre manos ¿Dónde está mi bolsa, malvada? Preguntó. Indefensa, le señalo una olla en medio de la habitación, a la vista de todo el lugar, le insistió que debían irse pronto, de lo contrario Gothel no los dejaría escapar, su rostro bañado en temor suplicaba que la escuchara.

                De que hablaba, acaso ¿No era ella quien lo tomo cautivo y torturo de manera vil? pensaba para sí. Pero su mente se contradecía frente a la nueva Rapunzel, delicada, amable y triste, no podía ser la misma mujer sádica que hace poco lo tenía sujeto. No había tiempo para dudar, debían actuar y eso significaba huir. La chica, con algo de esfuerzo terminó de cortar su cabello, luego de que Pascal lo talara para liberar al ingenuo hombre, había perdido su magia y llevarlo largo le estorbaría.

                ¡Por aquí! Dijo al fin, volverá pronto. La chica era consciente de la existencia de un pasadizo oculto que los llevaría a la salida de la torre y, su libertad. Para Flynn, era un alivio poder escapar por ahí, sus pies le ardían, caminaba con mucha dificultad a causa de sus heridas y salir por la ventana habría sido un imposible en su condición.

                Una línea de luz empezaba a dibujarse camino a su excarcelación, la chica deseaba ver las estrellas, le asustaba y emocionaba la idea de salir de aquella torre, donde había vivido toda su vida. El hombre, galante y varonil, miraba hacia atrás con frecuencia, temía que la Rapunzel malvada los siguiera.

Una pequeña puerta sobre sus cabezas era el último obstáculo para salir de la torre, ambos se miraron e intercambiaron una sonrisa, ahora eran cómplices que huirían y recorrerían el mundo, serian libres y nadie podría quitarles eso, no otra vez. Con fuerza, Flynn empujo las dos hojas hacia arriba y la pequeña línea se convirtió en un sol que cegó por un minuto a la joven pareja. Cuando sus ojos se adaptaron a la luz, la cabeza del ladrón retumbó con fuerza por tercera vez, y cayó desmayado.

                Cuando recuperó la conciencia, se hallaba atado de nuevo, esta vez, lo sujetaban cuerdas inmovilizando sus brazos y piernas. Inmóvil y aturdido por el fuerte golpe, en la habitación se encontraba una mujer de aspecto viejo, lucía un vestido rojo, como la Rapunzel malvada, entonces lo comprendió. El conoció a la verdadera Rapunzel, quien lo dejo inconsciente, cuando ella le habló a su madre sobre su prisionero, ella enfureció, la golpeó, humillo y encerró, para que aprendiera de su error. Uso el cabello de la doncella para atar al chico y lo torturo haciéndose pasar por ella. Al liberarse, se reencontró con la dulce y bella chica que lo cautivo, pero su rostro golpeado le dolía incluso más que las heridas de sus piernas.

                Su nueva realidad ahora era aún peor que la anterior, Los hermanos Stabbington acompañaban a la bruja, Flynn les había traicionado y aparte de la corona, querían venganza. Pero aquí no acaba todo, Gothel furiosa por el cabello de Rapunzel y su juventud, cedió a la hermosa joven a los hermanos, que haría lo que desearan con su esbelto cuerpo, una y otra vez ignorando los alaridos de dolor y su anhelado deseo de morir. De Flynn se encargaría la bruja en persona, las heridas de sus pies solo fueron el aperitivo, muchas atrocidades le esperaban, perdería sus dedos, sus ojos, sería despellejado vivo hasta morir.

Esta Rapunzel nunca vio las estrellas, no supo la verdad de sus padres, ni escapo de la torre.

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